Sustituir unas ventanas antiguas por otras con mejores prestaciones térmicas puede reducir las pérdidas de calor, mejorar el confort de la vivienda y disminuir el gasto en calefacción y refrigeración. Además, esta actuación puede beneficiarse de ayudas públicas, deducciones fiscales y compensaciones económicas por ahorro energético.
Sin embargo, el cambio de ventanas no da acceso automáticamente a todas estas ventajas. En la mayoría de los casos es necesario demostrar, mediante certificados energéticos, que la actuación ha conseguido una mejora suficiente en la eficiencia energética de la vivienda.
Las convocatorias autonómicas y municipales pueden modificarse, cerrarse por agotamiento del presupuesto o exigir que la solicitud se presente antes de comenzar las obras.
Las principales opciones disponibles para mejorar la eficiencia energética mediante el cambio de ventanas son:
Las dos primeras opciones pueden aplicarse en gran parte de España, mientras que las subvenciones dependen del lugar donde se encuentre la vivienda.
En las comunidades sujetas al régimen común del IRPF existen las siguientes deducciones:
Para aplicar estas deducciones es necesario disponer de un certificado energético anterior y otro posterior a las obras.
Navarra y País Vasco tienen sistemas fiscales propios, por lo que deben consultarse las deducciones establecidas por sus respectivas haciendas forales.
El cambio de ventanas también puede generar Certificados de Ahorro Energético, conocidos como CAE.
Este sistema permite recibir una compensación económica por el ahorro energético conseguido. El importe depende del número y características de las ventanas, la zona climática y el ahorro calculado.
La compensación se tramita normalmente a través de una empresa energética o de una entidad especializada.
Cambio de ventanas por 6.000 euros
Si las nuevas ventanas reducen más de un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración, podría aplicarse una deducción máxima de 1.000 euros.
Reforma energética por 9.000 euros
Si la actuación reduce más de un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, la deducción podría alcanzar los 3.000 euros.
Obra con subvención
Si una obra cuesta 7.000 euros y se recibe una subvención de 2.000 euros, la deducción fiscal se calcularía sobre los 5.000 euros pagados finalmente por el propietario.
Además de las ayudas generales, determinadas comunidades autónomas mantienen programas propios de rehabilitación:
Estas subvenciones no están disponibles en toda España y sus requisitos varían según la comunidad.
También pueden existir ayudas de ayuntamientos, diputaciones, cabildos o programas destinados a barrios concretos. Por ello, antes de comenzar las obras conviene consultar las convocatorias vigentes en el municipio y la comunidad autónoma donde se encuentre la vivienda.
El programa PREE 5000 ofreció ayudas para rehabilitar edificios y mejorar su eficiencia energética en municipios de reto demográfico. Entre las actuaciones subvencionables se incluía la sustitución de ventanas y otros elementos de la envolvente térmica.
No obstante, este programa finalizó el 31 de julio de 2024 y actualmente no admite nuevas solicitudes. Los propietarios de viviendas situadas en municipios pequeños deben consultar si existen nuevos programas autonómicos, provinciales o municipales de rehabilitación.